Higiene de sueño: el impacto de la luz azul en la melatonina
Publicado por: Eivert Atencio
Fecha: 21 octubre, 2026
La exposición a la luz azul de longitud de onda corta (450 a 480 nanómetros) emitida por pantallas de teléfonos, tabletas y televisores suprime de forma directa la secreción de melatonina en la glándula pineal. Este fotoperíodo artificial engaña al núcleo supraquiasmático del cerebro, haciéndole creer que aún es de día y retrasando el inicio del sueño profundo reparador.
Múltiples estudios de cronobiología confirman que tan solo treinta minutos de exposición lumínica nocturna pueden retrasar la curva circadiana de descanso hasta en hora y media, fragmentando la fase de ondas lentas donde se sintetiza la hormona del crecimiento y se consolidan las memorias neuronales.
Para establecer una higiene de sueño estricta, la regla fundamental consiste en apagar dispositivos electrónicos 60 minutos antes de ir a la cama o activar filtros de espectro cálido sin emisión azul. Sustituir el desplazamiento en redes sociales por lectura en papel o luz ámbar tenue estimula la transición natural hacia la somnolencia.
Acompañar este hábito manteniendo el dormitorio a una temperatura fresca entre 18 y 20 grados centígrados facilita el descenso fisiológico del calor corporal central, garantizando un despertar con energía nítida y sin niebla mental matutina.